Cinco técnicas de dominación

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Cinco técnicas de dominación

La profesora Berit Ås desarrolló la teoría de «técnicas de dominación», y con ello pudo dar a muchas mujeres, y también a otros, una llave para entender que es lo que ocurre cuando las mujeres no son escuchadas, cuando son subestimadas e ignoradas.


(Fotografia: Colourbox.com)

Las cinco técnicas de dominación

  • Invisibilidad
  • Ridiculización
  • Retención de información
  • Doble castigo
  • Culpar y humillar

Lo que no se relaciona del todo con la persona que argumenta equivocadamente o no consigue dar su punto de vista de forma adecuada. En otras palabras, no tiene que ver necesariamente contigo como individuo, pero si en que grupo social, racial, etc., otros te ubican, como es el género. Identificar y categorizar a las “técnicas de dominación” es hacerlas visibles y con ello neutralizar sus efectos. Y esto es excepcionalmente práctico e útil.

En principio, estas cinco técnicas mencionadas pueden ser utilizadas en contra de grupos que son constantemente discriminados. Berit Ås sin embargo postula estas son usadas en combinaciones y situaciones especiales contra mujeres, dado la definición en una sociedad machista en donde las mujeres son objetos o propiedad de otras personas.

En colaboración con Berit Aas, Kilden publica las “técnicas de dominación” en Internet con motivo de informar al publico acerca de ellas.

Han pasado ya más de 20 años desde que estas fueron identificadas, publicadas y discutidas por primera vez, siendo todavía actuales y pertinentes de revelar. El conocer las “técnicas de dominación” no solamente implica que tú puedas reconocerlas, sino también desactivarlas, y así poder reducir sus efectos. Nada es tan práctico como una buena teoría.

1. Invisibilidad

Ingrid está en la reunión de la directiva. El corazón le late más rápido de lo habitual y tiene las palmas de las manos mojadas de sudor. Es su primera reunión en la directiva y ella ha pedido la palabra.

- Por qué estoy tan nerviosa? Todos los demás se ven tranquilos y relajados. El que pide la palabra antes que Ingrid empieza. Él tiene experiencia, se nota al verlo y escucharlo. Acentúa lo que dice, golpea con los puños en la mesa, habla fuerte y prolongado. Nadie duda de sus palabras. Él sabe lo que dice.

Ahora es el turno de Ingrid. Ella dice rápido lo que quire decir. No se toma gran tiempo. Siente que su voz suena como pequeños pitos, pero ya esta dicho. Ella espera la reacción de los demás. Pero nadie reacciona. La reunión continúa como si nada hubiese pasado. Ingrid se siente mal.

- ¿Habré dicho algo absurdo o tonto? piensa Ingrid.

- ¿Y si mejor no hubiese abierto la boca?

Invisibilidad

Las mujeres son invisibles cuando ellas son olvidadas, postergadas o pasadas a llevar. El hacerlas invisible las priva de su identidad y les indica que ellas tienen menos valor. Que no tienen ninguna importancia y que son insignificantes.

2. Ridiculización

María asistió durante el fin de semana a una conferencia sobre la igualdad de derechos, la cual le entregó una serie de nuevos conocimientos. Ella se alegró de volver a su sección en el trabajo y contarle a los demás lo que ella había aprendido.

- ¿Fue una buena conferencia? Preguntó Mauricio, cuando ella venía entrando.

- ¡Si, fue realmente una espléndida vivencia!, contestó María. Habían cerca de cientocincuenta mujeres… Más de eso no alcanzó a decir.

- ¡Que gallinero!, grita alguien. Los demás rápidamente siguen con burlas y cacareos de gallinas. María intenta un par de veces más contar sobre la conferencia, pero cada vez es silenciada con un sin fin de burlas. Al final se enoja y grita:

¡Da lo mismo!, ustedes ni siquiera escuchan lo que yo digo.

- Pero si es solamente una broma-, se defienden los hombres.

- Si, así es cada vez que yo he participado en alguna conferencia-, dice María molesta. Ustedes creen que siempre se habla sandeces cuando se habla de igualdad. María se da por vencida y se va a casa.

Ridiculización

La ridiculización sucede fundamentalmente cuando los aportes de las mujeres son motivos de burlas, risas y cuando el hacer de ellas es comparado con el de los animales, por ejemplo, gallinas. También cuando se dice que la mujer es hipersensible, un objeto sexual o cuando se dice que son frias, calculadoras o cínicas. La totalidad de estas actitudes no son comunmente adjudicadas a los hombres.

3. Retención de información

Después de la reunión: -¿Vamos a tomarnos algunas cervezas? - pregunta Luis.

- Por supuesto, exclaman los muchachos.

Rosa suspira. Ella en realidad tiene ganas de irse a casa. No es típico de ella ir a un bar después de la reunión, pero si no va, no va a saber que se ha acordado. Realmente no sólo se bebe cerveza sino que también se intercambia información y se llega a acuerdos.

Rosa los acompaña. ¿Pero por qué tiene todo que ser según las condiciones de ellos?

Retención de información

La retención de información ocurre cuando los hombres dirigen su palabra o actuar exclusivamente hacia otros hombres, dejándole a las mujeres excluidas de rutinas cotidianas y de importante información sobre el trabajo o la política. También dentro de esta técnica de dominación se encuentra  la desvalorización de los aportes que la mujer brinda en el hogar y en el trabajo doméstico.

4. Doble castigo

Isabel llama a casa de sus padres. Ella quiere pedirles que cuiden a su hijo José por la tarde. Hay una reunión importante en el sindicato en el cual ella debe participar.

- ¿No has pensado que quizás es demasiado lo que participas en reuniones? Ya casi no ves a tu hijo, reclama su madre. Ella desgraciadamente repite lo mismo cada vez que se reune con Isabel.

 Sus padres piensan que es digno de reparo el que ella nunca esté en casa, y que en vez de cuidar a su hijo se la pase en reuniones. Ellos piensan que Isabel definitivamente no es una buena madre, pero sin embargo cuidan a José.

En la reunión le preguntan a Isabel si ella podría participar en un grupo de trabajo que se reunirá los miércoles de cada quincena.

- Desgraciadamente no me es posible-, responde Isabel. Le he prometido a mi hijo que estaré en casa los miércoles. Isabel puede constatar que lo que ha dicho no es bién recibido por todos. En el pasillo escucha que hablan de ella.

- Junto con mi hijo-, remeda uno de ellos. ¡Realmente es más importante hacer esto! Típico de las mujeres!

Doble castigo

El doble castigo sucede cuando se considera erróneo tanto lo que la mujer hace como lo que deja de hacer. Esta técnica casi siempre se usa en contra de aquellas víctimas de prejuicios y estereotipos. Por ejemplo, cuando se responsabiliza al movimiento femenino de ser la causa de todas las separaciones  a la vez de no ser las mujeres, en general, activas en la vida politíca. En síntesis, culpable si lo haces, culpable si no lo haces.

5. Culpar y humillar

En la reunión Marta propuso si en el futuro se podría intentar realizar las reuniones de manera diferente y más agradable.

- No podríamos probar realizar algunas reuniones sin una agenda tan fija y por ejemplo, realizar turnos para hacer queques?

- ¡Que cosas! interrumpe Carlos. No tenemos reuniones para comer queques ni para hablar de lo que queremos sin un orden específico. Esto ha sido lo más absurdo que escuchado.¡Aqui realizamos reuniones serias!

- Si, pero es siempre la misma persona la que habla, por eso es que yo pienso que podríamos probar de otra manera quizás asi…..

Carlos la interrumpe: - No es mi error ni el de los demás el que no todos hagan uso de la palabra. Ellos podrían ir a clases de argumentación! Esto es acaso una guarderia o algo por el estilo?

Marta se siente tonta. ¿Quizás fue una mala proposición. Que van a pensar de ella ahora?

Culpar y humillar

El Culpar y humillar se lleva a cabo a través de la ridiculización de la persona y por medio además del doble castigo. Se practica cuando a las mujeres se les hace sentir que ellas no son lo suficientemente competentes aunque las razones pueden ser otas como que:

  • ellas piensan y proceden de una manera diferente y nueva a como lo hacen los hombres
  • ellas no han tenido la oportunidad de obtener la información que los hombres poseen.

Este texto fue originalmente publicado en un folleto por el Instituto de Estudios de la Mujer en el colegio de Santa Escolástica en Manila, Filipinas. El siguiente texto sirve como introducción al folleto.  
 

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Igualdad?

En todos los lugares donde hombres y mujeres se encuentren, ya sea en la vida laboral, política, en los sindicatos, en las asociaciones, asi como en la vida social y familiar nosotras las mujeres somos reprimidas sólo por el hecho de ser mujeres.

Oficialmente se habla de igualdad entre hombres mujeres y por este sólo hecho se cree haberla logrado.

La igualdad que esta escrita en leyes y decretos no ha sido de ninguna manera llevada a la práctica. Testimonio de esto es la propia experiencia y conocimiento acumulados en las casas de emergencia para mujeres maltratadas a través de toda Suecia.

De hecho no tenemos igualdad. Y precisamente, las diferencias se agravan entre hombres y mujeres debido a que los hombres no solo tienen el control sobre el poder social, politíco y económico, sino que además tienen el poder de definir la realidad. Ellos son los que deciden cuando y en qué situación es interesante discutir sobre cuestiones de género.

Puesto que los aportes a la igualdad se llevan a cabo de manera neutral el resultado es que los hombres, ya privilegiados, cada uno y en su conjunto, fortifican su dominación en su relación con las mujeres.

Una manera como los hombres perpetúan su poder, de manera inconsciente o explícita, es a través de diferentes técnicas de dominación, por medio de las cuales conservan su dominio e intentan someternos. De esta manera se nos hace creer que somos nosotras las mujeres las culpables de que nos encontremos en una situación de desigualdad.

Berit Ås, investigadora de la situación de la mujer y politíca, ha observado, descrito y dado nombre a las cinco técnicas más comunes de dominación.

Aprendiendo a evidenciarlas podemos reconocerlas, romper y contrarrestar su efecto. Si somos conscientes de las técnicas de dominación y cómo estas se expresan, no quedaremos en situación de inferioridad si nos encontramos ante alguna de ellas. Por otra parte necesitamos también conocer estas técnicas de manera de evitarlas en el uso entre y contra nosotras de la misma manera que los hombres las usan.

La solidaridad de la mujer consiste en liberarnos de la forma de dominación y destrucción del patriarcado. De otra manera es fácil que nosotras, para sobrevivir, traicionemos a nuestras hermanas más vulnerables.


Este folleto ha sido pulicado por la Organización nacional de casas de urgencia para la mujer maltratada en Suecia (ROKS), 1980.

Publicado con el permiso de Berit Ås.

© Berit Ås